El plan de hidrógeno de la UE contempla el uso de esta energía para distintos sectores económicos, entre ellos la movilidad y la automoción.
Los Fondos Europeos movilizarán 555 millones en ayudas para acelerar la llegada del hidrógeno a la movilidad y a muchos otros ámbitos. La previsión en el panorama europeo es que el hidrógeno representará un tercio del combustible utilizado en transporte terrestre y un 60% en el transporte marítimo.
Datos que animan a las empresas de todo tipo a presentar proyectos para posicionarse en esta materia. Esto está provocando que en la industria del automóvil, el hidrógeno gane popularidad y cada vez más marcas apuesten por ella. Tecnologías como la pila de combustible ganarán enteros en el mercado europeo en los próximos años teniendo que convivir a su vez con el coche eléctrico.
Recientemente, en una jornada organizada por la Asociación Española del Hidrógeno (AeH2), se indicó que España tiene todos los ingredientes necesarios para ser una futura potencia del hidrógeno a nivel europeo. Se destaca especialmente que España cuenta con las infraestructuras, el conocimiento y los medios necesarios para alcanzar dicho objetivo.
Las marcas se preparan para el futuro
Javier Arboleda, Service Senior Manager de Hyundai Motor España, aseguró en la jornada que “la pila de combustible aplicada al sector de la automoción ya es una realidad para Hyundai. Jugará un papel clave en la transición hacia la movilidad limpia en la que nos hallamos inmersos actualmente. Pero eso no quiere decir que vaya a ser la única alternativa energética”.
Del mismo modo, también se abren posibles nuevas amenazas. El plan de la UE de incluir el hidrógeno verde en la combinación energética de la UE para 2030 podría aumentar la demanda de electricidad y, por tanto, el precio de la energía, según un nuevo análisis de Transport & Environment (T&E).
CEEES se integra en la Asociación Española del Hidrógeno (AeH2)