Atribuyen la rebaja a los márgenes o las inversiones requeridas

Castellón | 10·06·23 | 06:07
«Nuestra fórmula se ve, no es un secreto como la de la Coca-cola», ironiza el presidente de la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas (Aesae), Manuel Jiménez, sobre el secreto a voces de su sector: cuáles son las claves de su negocio que les permiten ofrecer a las gasolineras low cost (o de bajo coste) un precio del carburante más reducido al consumidor final en comparación con un establecimiento tradicional.
La primera respuesta a la incógnita es la inversión inicial, ya que «con la tienda se necesita tres veces más terreno, con el coste que ello conlleva». A esto se suma la cantidad de personal: «Si funcionamos con una persona a tiempo parcial, en las otras estaciones requieren tres para atender la tienda», detalla Jiménez al respecto.
Por último, aunque realmente como el aspecto más relevante, aparece el margen de beneficio: «Nosotros tenemos un modelo de mayor competitividad«, indica el presidente de la patronal del sector, añadiendo que se han adaptado a «unos rendimientos más ajustados» a diferencia de las «alucinantes rentabilidades» que obtienen las grandes compañías petroleras tradicionales, según consta en sus balances anuales, a los que hace referencia fundamentalmente Jiménez.
«Somos un modelo mejor preparado para el futuro y también para el presente», sostiene el presidente de la patronal, aludiendo a cuestiones como que no existe la obligación de pasar por tienda para hacer el pago «con la pérdida de tiempo que ello supone» y defendiendo que sus establecimientos también son accesibles.

