
La propuesta del Gobierno de prohibir la circulación de vehículos de motor de combustión a partir de 2050 ha abierto un choque político en Bruselas. El plan, concretado en un borrador de proyecto de Ley de Cambio Climático pendiente de aprobación, no ha gustado en el Grupo Popular en el Parlamento europeo, que se muestra contrario a «poner fechas de caducidad» sin tener aún la certeza sobre cómo evolucionará la tecnología y los costes de alternativas como el coche eléctrico.















